Guadix: 25 años después de Indiana Jones.

Que Guadix es escenario de cine es algo indudable. En sus alrededores y en pueblos de la comarca como la estación de La Calahorra, se rodaron en los años 70 casi un centenar de películas, la mayoría del género western. Sin embargo, en el año 1988, Steven Spielberg puso el ojo en la estación de trenes de Guadix para recrear un mercado turco.  Fueron muchos los extras de la comarca que participaron en esta superproducción que contó también con la mítica locomotora accitana Baldwin. Eso ha hecho que la plataforma Visita Guadix, a través de la red social Facebook, haya anunciado que quiere recrear en mayo de 2013 esa escena que convertía a la estación de trenes Guadix en el mercado turco de Iskenderun.

El anuncio va dirigido a todos los que quieran colaborar con esta peculiar iniciativa: “¿Te apasiona el cine? ¿Te apasiona tu ciudad? ¿Te gustaría recrear el mercado turco de Indiana Jones en la Estación de Guadix? En mayo del 2013 se cumplen los 25 años de la película Indiana Jones….” La idea  es representar la escena de la película rodada en la plaza de la estación hace 25 años para que la gente pueda visitarla durante todo el día, por supuesto todo de forma voluntaria.

El 16 de mayo de 1988 comenzó el rodaje en tierras españolas de la tercera entrega de las aventuras del arqueólogo cinematográfico más famoso del mundo, Indiana Jones y la última cruzada. La filmación comenzó en Tabernas (Almería) y en junio el equipo de Steven Spielberg se trasladó a Granada.

Aquí se rodaron diferentes escenas en la estación de tren de Guadix y en la Sierra de la Alfaguara. La estación ferroviaria fue convertida en un mercado árabe, en concreto de la ciudad turca de Iskenderun y, para otra escena, en una estación de tren como tal. Parada en el arcén se ve la mítica locomotora de vapor Baldwin 140, que ya ha aparecido en otras producciones cinematográficas.

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No se puede negar que se rodó en Guadix porque, como gazapo, en la escena de la estación, en medio de uno de los innumerables altercados con los nazis, se coló entre los extras un paisano ataviado con boina y fajín. En esta misma escena se aprecia, detrás de la cortina de un piso alto, el objetivo de una cámara fotográfica.

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En Guadix también se rodaron escenas con la intervención de Harrison Ford -algunas incluso en diez ocasiones- que después fueron eliminadas en el montaje final de la película. En Guadix fueron contratados 175 extras, 20 de ellos altos y rubios para encarnar el papel de soldados alemanes. Los improvisados nazis cobraban por día de rodaje unas 8.000 pesetas. En una de las escenas de la película, Harrison Ford y Sean Connery viajan en una moto con sidecar y tienen que elegir el camino que seguirán en un cruce, ir hacia Berlín o seguir el Santo Grial. Esta escena está rodada en la Sierra de la Alfaguara en Huétor Santillán, en el cruce entre Las Mimbres y Prado Negro. Spielberg, su mujer y su hijo, que entonces tenía 3 años, se hospedaron durante el rodaje en el Parador Nacional de Turismo situado en el recinto de la Alhambra. Incluso se rumoreó que el director pidió permiso para rodar en el monumento granadino y que al final se le denegó.

Indiana Jones y la última cruzada fue estrenada en Estados Unidos el 24 de mayo de 1989 y se convirtió en un acontecimiento mundial. En España pudo verse a partir del 1 de septiembre del mismo año. La película optó a tres Oscar (mejor banda sonora, sonido y efectos de sonido) y al final ganó finalmente sólo este último. Ramón Ubric.

granadahoy.com

LA INDIA EN LLAMAS.

La relación cine-tren es incuestionable y así lo han demostrado los miembros de ASAFAL. La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Almería organiza todos los años un ciclo de cine ferroviario, a lo largo de todos los viernes del mes de noviembre. Durante estos años han proyectado 21 películas y diversos cortos y documentales con el ferrocarril como protagonista. Una magnifica tarea para la difusión del ferrocarril.

A continuación el articulo redactado por Fermín Jiménez del Cine Club Universitario de Almería para la presentación de la película “La India En Llamas”

Presentación:

Hoy presentamos una de aventuras, de las que completaban una espléndida sesión de tarde de las de antes. La India en llamas es una emocionante película repleta de intriga, acción, tiros, persecuciones, etc. que inevitablemente, comparada con el cine actual, ha quedado bastante anticuado. Pero este hecho no resta el interés, he podido comprobar personalmente como muchos espectadores contemporáneos, rememoraban con ilusión la película. Aunque no han tenido oportunidad de volver a verla, por que ni siquiera recordaban el título o el director, si conservaban aún la imagen de esa travesía interminable por toda la India en una antigua máquina locomotora, huyendo de las enfurecidas tribus que perseguían al valiente oficial del glorioso ejercito británico y su media docena de acompañantes, frente a las insalvables adversidades.

Esta claro que se trata de una típica producción británica de finales de los cincuenta, destinada al consumo rápido de grandes salas atestadas de público, realizada con un presupuesto bastante moderado, que obligaba a plantearse el rodaje de las escenas de interior en los estudios Pinewood de Londres, y emular la aridez de los paisajes de la India planificando los exteriores en las cinematográficas estepas de la cercana comarca de Guadix, que por cierto, resulta plenamente reconocibles. Hoy día sería impensable concebir un rodaje con un contraste tan grande entres los distintos planos, pero en aquellos años consiguió la credibilidad del público presentando a una serie de personajes tan peculiares como los del legendario oeste. Es fácil recordar a los que compartían la turbulenta travesía de “La diligencia” de John Ford, (1939) por ejemplo.

La historia está inspirada en hechos reales, acaecidos a principios del siglo pasado, cuando ya se resentía la colonización británica de la India, ante los rumores de sublevación de las tribus musulmanas contra el maharajá de la provincia del norte, todopoderoso gobernador que guardaba debida lealtad a su majestad. Inglaterra corresponde enviando al valeroso capitán Scott a una misión imposible; tan solo su tenacidad, disciplina y obediencia conseguirá alejar del peligro, hasta llegar a Nueva Delhi, protegiendo la vida del heredero hindú: el príncipe Kisham, de seis años de edad, su institutriz americana y los demás acompañantes.

Resulta curioso que la vieja locomotora “Victoria” por la que nadie apostaba una rupia, es tratada como un personaje más dentro de la historia y el diverso grupo de personajes, que no conocen nada de los demás, van relegando sus diálogos al ritmo que requiere el tren para conseguir huir del enemigo. Si la máquina va andando, todo marcha bien y entonces la pareja de representantes de la embajada británica establecen un apasionado y filosófico debate con el cínico periodista en un usual tono de humor británico. Si la locomotora se resiente en sus atormentadas válvulas y peligra la supervivencia, el capitán habla, exactamente con el mismo tono dirigente, animando en todo momento a los pasajeros con el optimismo del héroe de la tropa, y sufrirá las encendidas réplicas anglófobas de la mujer americana. Pero ahí estará su amigo Gupta, el maquinista indio entregado a su misión de vigilar todo latido de su amada máquina locomotora que con sangre, sudor y lágrimas cumplirá con cada kilómetro de vía hasta tomar estación a salvo. La relación del capitán Scott y el mecánico maquinista indio traspasa la convención “Sahid/menial” a la que están acostumbrados los británicos respecto los indios y esa cualidad permanece en la memoria.

No estamos en una película de las de Tarzán, con el intrépido cazador blanco sometiendo a todo ser viviente a su civilizada voluntad. Mas bien estamos ante una obra que continúa con la visión de la India de películas como Gunga Din (1939) o la brigada bengalí (1954) y que antecede la visión monumental de obras como Gandhi (1982) de Richard Attenborough o Pasaje a la India (1984) de David Lean. Contiene un rico y variado retrato de personajes que introducen, aunque levemente, su propio discurso político: rodada cuando tan solo hacía unos quince años que el imperio había concedido la independencia a la India, evidencia la intervención durante los turbulentos años del colonialismo británico. Todo un logro, tratándose de una producción británica, y que casualmente introduce un manifiesto fundamentalista por parte de los rebeldes musulmanes que adquiere absoluta actualidad ante la triste y evidente realidad del fanatismo de la guerra entre etnias y razas, antecediéndose con sabiduría histórica al conflicto de nuestros días. Además acertó al contar con Lauren Bacall.

DESIERTOS POST APOCALIPTICOS.

No todo fueron spaghettis  western los rodados en los paisajes almerienses. Aunque a un nivel siquiera comparable al de la industria transalpina, también España puso su granito de arena dentro del cine de temática post-apocalíptica que, surgido al calor de sendos taquillazos anglosajones, tan de moda estuviera en los videoclubs y cines de barrio de medio mundo a comienzos de los años ochenta. Fuego cruzado es una coproducción con Italia rodada en los desiertos almerienses que trata de sacar réditos a la exitosa saga de Mad Max.
Rabbia – Fuoco incrociato. Tonino Ricci . 1984
Nuestra protagonista: Locomotora 313 RENFE.
Serie compuesta por 50 unidades diesel-eléctricas
del modelo DL-535 S de ALCO, fabricadas bajo licencia por Euskalduna excepto la diez últimas que fueron suministradas directamente por ALCO. Inicialmente, la serie fue matriculada como 1300. Se asignaron al remolque de trenes de viajeros y de mineral en la línea de Linares a Almería, lo que permitió la supresión de la electrificación trifásica en aquel tramo. Pronto se observó la conveniencia de dotar a todas las locomotoras de una barandilla lateral. Con la desaparición total del vapor en Andalucía, se encargan de los trenes en los itinerarios Alcantarilla-Guadix, Murcia-Guadix y Murcia-Alicante.
En 1978 comenzaron a ser relevadas en la tracción de los trenes expresos de viajeros. 18 máquinas se vendieron a Portugal (CP serie 1300), otras 17 a la compañía Trenes de Buenos Aires en 1995, la 1316 fue vendida a la empresa CEBASA y cuatro fueron vendidas a la Sociedad Minero-Siderúrgica de Ponferrada (313-046-5, MSP1005; 313-047-3, MSP1006; 313-041-6, MSP1007; 313-020-0, MSP1008) habiendo sido previamente adaptados sus bogíes a ancho métrico.
 
Ferrocarril Ponferrada a Villablino.
En este ferrocarril, cuya línea fue construida en 1918  y de la que desapareció la tracción a vapor en los años 80 siendo la última línea de España donde pervivía la tracción vapor-carbón, se emplean actualmente dos tipos de locomotoras diesel.
  • La que comprende desde la locomotora 1001 hasta la 1004. Locomotoras construidas por la factoría de MACOSA de Valencia en el año 1981 bajo licencia de GM-EMD (General Motors – Electro Motive División).
  • Las numeradas entre la 1005 y la 1008. Estas fueron compradas da segunda mano a RENFE. Anteriormente formaron parte de la serie 313 (según la numeración antigua 1300) del citado operador ferroviario. Esta serie tiene una vida muy larga y movida, como muestra la el currículum de las máquinas que ahora forman parte de este ferrocarril, ya que algunas fueron vendidas por RENFE a Portugal (a CP) y posteriormente recompradas y revendidas a MSP (Minero Siderúrgica de Ponferrada). Estas locomotoras (las que forman parte del parque de CMC (Coto Minero Cantábrico), que es como se llama ahora el grupo que engloba a MSP, fueron construidas por Talleres Euskalduna, bajo licencia de ALCO (American Locomotive Company).
La 1005 actualmente en funcionamiento.
 

 


La locomotora de vapor 140-2054.

La locomotora de vapor 140-2054, fue un modelo construido en Babcok-Wilcox (Bilbao) en 1928 para los Ferrocarriles Andaluces. Destinadas a una de las líneas con mayores pendientes de los ferrocarriles españoles, como es la de Almería, desarrollaron toda su vida activa en ella y en las líneas de Granada. Eran máquinas de diseño británico, de prestaciones modestas, con un diámetro de ruedas motrices pequeño, aptas por tanto para fuertes rampas. Eran locomotoras de fácil mantenimiento, sin ninguna complicación, y que al no estar destinadas a remolcar grandes cargas cumplieron bien su papel.

Desde la clausura de la tracción de vapor de RENFE en 1975, solo una pequeñísima parte del extenso y variado parque fue salvado. Se preservaron algunos ejemplares en los Museos de Madrid Delicias y Villanova i Geltrú. Otros terminaron en pedestales o donados a asociaciones para su reconstrucción y mantenimiento. Algunas locomotoras se reconstruyeron para su funcionamiento en trenes especiales y conmemorativos. El Ayuntamiento de Guadix, tras unas intensas negociaciones en el año 1996 con la Fundación de los Ferrocarriles de España consiguió la cesión la locomotora, junto a cuatro vagones de la misma época, a la administración local para su restauración y puesta en funcionamiento.

UNA EFÍMERA SEGUNDA JUVENTUD.

Reparación y prueba de la locomotora de vapor 140-2054(Ex-Andaluces 4106),efectuada en los talleres de ARMF de Lleida.

El 28 de julio de 2001, la ´Baldwin´ regresó con más fuerza que nunca a la Estación de trenes de Guadix con un aspecto totalmente rejuvenecido tras 20 meses de restauración en la Asociación para la Recuperación de Material Ferroviario, con sede en Lérida. Más tarde se llevó a cabo la restauración de dos coches de carga, a través de los programas de experiencias mixtas de formación y empleo de la Junta de Andalucía y la Escuela Taller Palacio de Villalegre´

Lamentablemente desde  su restauración, la legendaria máquina de vapor ha hecho muy pocos kilómetros. La máquina permanece en vía muerta.

RECUPERAR UNA ESTRELLA DE CINE OLVIDADA.

Tren Sureste Expres

 

El “desempolvado” de un antiguo proyecto turístico presentado en 2007 por La Compañía General de Ferrocarriles Turísticos S.A. para asumir el establecimiento y la explotación en la comarca de lo que sería el tren “Llano del Marquesado”, cuyo elemento principal se centraría en la puesta en funcionamiento de la Baldwin, ha hecho que se disparen las ilusiones de disponer de un tren turístico en el que recorrer los magníficos paisajes retratados en innumerables películas. Películas, grandes y pequeñas, en las que nuestra locomotora 140-2054 tuvo un papel protagonista.

Errante estrella de cine. Ana Maria Rey Merino.